Constitución de la República de Honduras

El 11 de enero de 1982 la Asamblea Nacional Constituyente aprobó el Decreto 131 que contiene la nueva Constitución de la República de Honduras. Ésta entró en vigencia el 20 de enero de 1982, con lo que quedó derogada la emitida el 3 de junio de 1965.

En el transcurso de los últimos años, esta Constitución ha sufrido numerosas reformas como producto de los profundos cambios que el Estado y la sociedad hondureña han experimentado. En efecto, durante todo este periodo, el esfuerzo de las diferentes legislaturas se ha centrado en readecuar la Constitución de 1982 a las transformaciones de la vida institucional de Honduras.

El texto constitucional, en su estado actual, es el mejor testimonio del dinamismo en que ha estado inmersa la nación en las postrimerías del siglo xx e inicios del nuevo milenio. Las reformas hablan del proceso de desmilitarización de la vida nacional; de la modernización del Poder Judicial; de la institucionalización de los derechos humanos; de la depuración de los procesos electorales; de la búsqueda de mayor transparencia en la gestión pública y, en fin, de un proceso continuado de modernización del Estado y de democratización de la vida nacional.

Pero esta Constitución también ha estado sometida a los vaivenes de los grupos políticos tradicionales que, sobre todo en los años recientes y en aras de no perder sus históricos privilegios, la han acomodado a sus intereses e, incluso, han introducido cambios que constituyen verdaderas contrarreformas, atentando así contra la voluntad popular.

La Constitución de la República es el documento jurídico más importante porque regula el funcionamiento del Estado y la sociedad. Es la expresión de la voluntad general de la nación. Sin embargo, la mayoría de los hondureños la desconoce y, por tanto, no sabe cómo exigir su cumplimiento. En pleno siglo xxi, la mayor parte de la población no ejerce los derechos que esta Constitución garantiza, profundizándose así los problemas de pobreza y autoritarismo.

La Constitución de la República de Honduras tiene 23 capítulos distribuidos en ocho títulos que regulan los siguientes aspectos: el Estado; la nacionalidad y ciudadanía; las declaraciones, derechos y garantías; las garantías constitucionales; los poderes del Estado; el régimen económico; la reforma y la inviolabilidad de la Constitución; y, las disposiciones transitorias y la vigencia de la Constitución.
Cada uno de estos títulos y capítulos contiene principios fundamentales como: la soberanía del Estado hondureño y el sistema democrático que lo rige; de la dignidad del ser humano y de la igualdad que existe entre todas las personas; se estipula claramente que el derecho a la vida es inviolable, así como el derecho a gozar de los bienes necesarios para desarrollarnos como seres humanos con dignidad. También habla de la libertad que tenemos para circular por donde deseemos dentro del territorio nacional y de que nadie podrá ser arrestado sin «mandato escrito de la autoridad competente».

La Constitución contempla, además, los recursos a través de los cuales podemos exigir que se cumpla la ley en caso de que sea violada o ignorada. Al mismo tiempo establece, muy claramente, los deberes de las personas que ejercen el poder y la autoridad a través de los Poderes y órganos del Estado.

Esta nueva edición de la Constitución de la República incorpora las reformas ratificadas e interpretaciones que las distintas legislaturas han hecho al texto original. El contenido de los artículos aparece tal como debe leerse en la actualidad y, en notas de pie de página, se consignan los respectivos decretos de reforma y ratificación, así como el número y fecha de La Gaceta en que fueron publicados.

Colección: Derecho y Sociedad
ISBN: 978-99926-54-12-5
Duodécima edición, junio 2013, 173 pp
L 140.00 / US$ 9.00