Juan Pablo Wainwright, el rebelde solitario – Marvin Barahona

El rebelde es casi siempre un solitario, escribió Octavio Paz en 1993, refiriéndose al escritor argelino-francés Albert Camus, autor de la biografía genérica del hombre rebelde. Sin embargo, Camus, como ahora podemos decir también del revolucionario hondureño Juan Pablo Wainwright Nulia, era «… un solitario que busca la comunión: un solitario-solidario». Esta solidaridad le costó la vida a Juan Pablo que, solitario y altivo, enfrentó el pelotón de fusilamiento en la Guatemala de Ubico, en febrero de 1932. Así, hizo su entrada triunfal en la historia, de la mano de una injusticia y del brazo de multitudes imaginarias de trabajadores explotados y humillados, a las que él pensaba redimir. No las redimió en vida, pero con su muerte las colocó en la primera fila de la memoria colectiva de los movimientos sociales y populares de su país. Foto: JPW lee las noticias sobre la Primera Guerra Mundial, pocos días antes de salir hacia Inglaterra como miembro del Servicio Británico de Ingenieros Reales. Esta información la puede encontrar en: Lealtad y rebeldía. La vida de Juan Pablo Wainwright, Rina Villars, Editorial Guaymuras, Tegucigalpa, 2010.