Recordar para volver al corazón. El cuerpo, territorio de sentido y resistencia – Josefina Dobinger Álvarez Quioto

Coedición con Mujeres en las Artes ¿Para quién y por qué escribo? Cuando me hacen esta temida pregunta, advierto que los mundo que narro atraviesan las vivencias y recuerdos de mi niñez, que no son particulares o exclusivos de la realidad hondureña, sino también latinoamericana. Narro las violencias, pero sobre todo las acciones resilientes para enfrentar el dolor, las experiencias migratorias y mi profunda relación con los lenguajes artísticos, fiel compañía en momentos espinosos. Expreso mi vivencia desde el cuerpo, como mujer negra, mis afectos compartidos con amigas e incluyo también mi condición privilegiada que me agenció el acceso a la academia, aunque con esta no caminemos de la mano. En otras palabras, puedo afirmar que escribo para aquellas personas que se preguntan sobre la memoria, los recuerdos, los lenguajes artísticos, el cuerpo, los silencios, las identidades, lo no dicho, la dignidad, los derechos humanos, la cultura y la alegría de vivir. Escribo, sobre todo, para las juventudes, incluyendo a quienes aún sentimos que los años pasan únicamente para recordarnos que nos ponemos viejas y viejos y, sin embargo, seguimos riéndonos a carcajadas y llenando la vida de color ante las terribles penurias. Un último argumento del porqué y para…

Maras y pandillas en Honduras – Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación, ERIC

Ismael Moreno, SJ, director del ERIC escribe: «Este libro reúne los trabajos de investigación sobre maras y pandillas realizados por el ERIC en la Costa Norte de Honduras a lo largo de los últimos cinco años. Este proceso de investigación, que concluye con el análisis de las políticas públicas, coincide con el endurecimiento de la legislación para penalizar a los jóvenes organizados en las maras y pandillas, y con su satanización por parte de sectores pudientes, relacionados con la definición de políticas públicas. »Luego del trabajo realizado, nos atrevemos a concluir que las políticas públicas han contribuido, sin remedio, a la segregación y discriminación de los jóvenes en situación de riesgo y a encerrar a los mareros en un círculo infernal de violencia. Las maras y pandillas siguen siendo una realidad clamorosa y un desafío que no puede pasar inadvertido para ninguno de los sectores de la sociedad. »Mientras no aceptemos que en este fenómeno se manifiesta una notable dosis de fracaso de la sociedad, difícilmente asumiremos respuestas coherentes que generen alternativas firmes y duraderas. Y cualquier respuesta que no incorpore a la juventud en situación de riesgo sólo será fuente de nuevas dinámicas de violencia juvenil o, en el…